«Desde todos los puntos de vista, la igualdad será motor de desarrollo en las zonas rurales»

 

 

Entrevista para El Diario Montañés

 

«Esta es la oportunidad para generar los Territorios Rurales Inteligentes, tecnología e innovación con iguales oportunidades»

 

–¿Qué es para usted un Territorio Rural Inteligente?

–Claramente es aquel que contribuye al bienestar de las personas y a la sostenibilidad del planeta. El territorio rural, por naturaleza, es inteligente porque es saludable, aunque la acción de las personas le hayan torcido ese ‘instinto’. Por eso, una de las grandes causas que nos han de mover es trabajar por el cumplimiento de la Agenda 2030 que nos pone deberes precisos para generar ecosistemas innovadores de desarrollo sostenible. Son deberes moralmente inexcusable.

–Con la crisis sanitaria que nos ha tocado vivir, parece que ha habido un auge de los entornos rurales, especialmente en lo que a turismo se refiere, ¿se han vuelto más atractivas estas zonas?

–Creo que sí. Yo misma que, medio en broma medio en serio, digo que añoro tener un pueblo porque nací en Madrid, he renacido con la delicia de primavera que pude vivir durante el primer y gran confinamiento. Literalmente me enamoré del campo, los atardeceres, el monte, el agua… y sobre todo de lo diáfano de sus gentes. Y creo que gracias a la tecnología que aceleramos durante este periodo y la digitalización imparable que nos viene, podremos teletrabajar de forma dual alternando con lo presencial, y disfrutar de espacios naturales por más tiempo. El retorno a la España rural, hasta ahora y en los últimos tiempos, injustamente olvidada.

–Dos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la ONU son la igualdad de género y la reducción de las desigualdades, ¿en qué medida ambos objetivos pueden ser motor de desarrollo de los entornos rurales?

–Desde todos los puntos de vista. Ninguno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible se puede cumplir sin tener en cuenta los 16 restantes. No hay trabajo digno, ni educación, ni salud, sin reducción de desigualdades, sin igualdad de género. Como tampoco lo hay sin innovación o tecnología al servicio de las personas. Y esta es la oportunidad para generar los Territorios Rurales Inteligentes, tecnología e innovación para todos, con iguales oportunidades.

–Con el covid-19 y el teletrabajo, se ha abierto una ventana a nuevas oportunidades para captar talento, ¿puede ser esto una oportunidad para dar visibilidad a las mujeres con liderazgo que viven en estos entornos?

–Yo siempre digo que debemos descubrir oportunidad incluso dentro de la calamidad. Nuevos aprendizajes. El teletrabajo ha venido para quedarse y es maravilloso para poder trabajar de forma más flexible y disfrutar, por ejemplo como decíamos, del mundo rural. Ahora bien, el teletrabajo debe ser una herramienta útil no únicamente para las mujeres, no únicamente para que nosotras conciliemos mejor. Eso sería un retroceso, una trampa que nos devolvería al mundo de trabajar con una mano mientras se sostiene al bebé con la otra, los juegos malabares de toda la vida. Y nos alejaría de los centros de poder donde se toman las decisiones. Debemos hablar de corresponsabilidad en todos los terrenos.

–¿Considera que es el medio rural el principal activo de la sociedad para hacer frente al cambio climático?

–De momento sí, las emisiones nocivas se concentran actualmente en los entornos de las ciudades y «La digitalización se concretará en todo. Será parte de nuestra vida en cualquiera de los entornos»» «La salud es prioridad y la sanidad debe poner al paciente en el centro, con equidad para todos y con cohesión territorial» «Esta es la oportunidad para generar los Territorios Rurales Inteligentes, tecnología e innovación con iguales oportunidades» en los industriales no alejados de ellas. Pero esto tendrá que cambiar. Desde hace años se trabaja en ciudades inteligentes que tendrán que darnos estas respuestas sostenibles. El compromiso con el planeta nos concierne a todos; hay que pensar en las siguientes generaciones, estamos obligados a dejarles un mundo mejor.

–Sostenibilidad y digitalización son los nuevos paradigmas de desarrollo; la sostenibilidad es fácilmente comprendida y traducida en los ODS de la ONU, el New Green Deal europeo, o la transición ecológica a nivel nacional, sin embargo ¿en qué cree que se concreta la digitalización del medio rural?

–La digitalización se concretará en todo. Estamos inmersos en la cuarta Revolución Industrial que es la digital, y en este periodo en la fase de los datos que nos proporcionarán servicios por todas partes. Será parte de nuestra vida en cualquiera de los entornos. La tecnología estará en la casa, en el campo, en la calle… y la digitalización en todo tipo de asistencia, en la sanitaria, por ejemplo, podremos acceder a la teleasistencia desde el medio rural del mismo modo que si viviéramos junto al hospital; podremos gestionar nuestras finanzas, compras, reservas, formación, bolsas de trabajo… trabajar para Singapur sin importar desde dónde lo hagamos.

–Dentro de la Declaración Teletrabajo&Innovación que desde 50&50 promueven, marcan como compromiso o causa impulsar la digitalización en el sector público y privado, sin embargo actualmente en esta digitalización hay una importante brecha entre ciudades y pueblos, ¿cómo considera que se puede acabar con ella? ¿Qué papel tienen ambos sectores, público y privado, en este camino?

–Esta es una de las tareas que nos pone Europa para los próximos años y que se ha propuesto recorrer España para poder acceder a los Fondo de Recuperación. Esas ayudas no vendrán sin motivación por lo que debemos esperar que cumplan con los cuatro requisitos que se exigen y que el gobierno ha prometido: transición ecológica, cohesión social y territorial, digitalización e igualdad de género. Son buenos propósitos, los mejores para dotarnos de un futuro de oportunidades para todos, luego esperemos que se cumplan. –En este sentido, ¿puede ser también el teletrabajo una herramienta adecuada en la lucha contra la despoblación?

–Sin duda. Imaginemos jornadas presenciales de dos o tres días y el resto telemáticas. Nos permitirán repartir tiempo y espacios de forma opcional. Y por supuesto habrá trabajos que puedan desarrollarse de forma online exclusivamente, lo que puede ser opción definitiva para el retorno al mundo rural permanente. Lo que antes comentábamos: trabajar para Singapur con las mismas oportunidades, lo mismo desde un pueblecito español de 1.000 habitantes que desde Berlín.

–Ustedes apuestan además por una sanidad equitativa, independientemente del territorio en el que se tenga fijada la residencia, ¿pueden ser los TRI una herramienta o una solución para alcanzar este objetivo?

–No hay más opciones que avanzar hacia la igualdad y todas las herramientas se van a dirigir en esta dirección. La Agenda 2030 surgió hace un decenio, pero se ha activado tras la pandemia. Uno de los aprendizajes de este durísimo período es la vuelta a la humanización, al aprecio de la salud y la vida, a los entornos naturales, a los orígenes… Los liderazgos serán horizontales, de escucha y comunicación, de confianza, encaminados a objetivos, de ahí que pueda prosperar el teletrabajo. Está claro que la salud es prioridad y la sanidad debe poner al paciente en el centro, con equidad para todos y con cohesión territorial. Así lo defendimos en el Manifiesto por una mejor Sanidad que trabajamos para IDIS. No hay otra opción. Lo creo firmemente.

 

8 marzo, 2021

Gloria Lomana es periodista y presidenta de 50&50 GL.