Una vez más la historia se repite. La reivindicación de las mujeres se ideologiza y se aleja de los marcos de inclusión por los que discurría en los últimos años, establecidos por Naciones Unidas en sus sucesivas conferencias mundiales y, de modo especial, en el giro que en 2014 supuso el movimiento «HeForShe» para comprometer a los hombres en la reivindicación de lo que es uno de los grandes Valores de la Humanidad: la Igualdad. Esa fue la línea de los Objetivos del Milenio en el año 2000 y luego de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con el ODS 5 como uno de los retos por los que trabajar para cumplir la Agenda 2030.

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